¿Cómo ahorrar en la factura de la luz este verano?

Llega el verano. Una de las estaciones en las que el gasto de la luz no nos preocupa tanto como en invierno. Debido a que la calefacción la olvidamos por completo, dejamos de lado, también algunas comidas a fuego, comemos cosas frías, menos pesadas, la luz del día dura más y no tenemos la necesidad de encender las bombillas, y otros muchos hábitos que cambian con la llegada de esta estación.

Pero por otro lado está el aire acondicionado, los ventiladores, y cualquier otro aparato que nos haga la estancia en nuestro hogar menos calurosa. Podemos controlarlos, sin sobrepasarnos con su uso, y conseguiremos compensar algún que otro disgusto del invierno.

 

Controla la puerta del frigorífico

Es muy común que en verano bajemos algunos grados la temperatura del frigorífico, pero no es del todo necesario. Podemos mantenerlo en la misma temperatura y conseguir el mismo resultado, solo que hay que tener un especial cuidado con cuánto tiempo tenemos la puerta del frigorífico abierta.

Lo hacemos todos y siempre, dejar unos segundos la puerta de la nevera o del congelador abierta, o abrirla repetidas veces. Debemos cambiar ese hábito en verano para no tener que bajar la temperatura. Es muy sencillo, antes de abrir la nevera pensamos qué queremos sacar y sacamos lo más rápidamente posible. Para guardar las cosas igual.

 

Aprovecha la luz del día

La luz de los días de verano dura más que los de invierno y, además, es mucho más clara ya que hay menos nubes. Puedes aprovechar durante casi 12 horas la luz, sin tener la necesidad de encender las bombillas y gastar luz. Tampoco es conveniente que dejes que el sol entre a bocajarro en tu hogar, ya que puede hacer que se caliente mucho la temperatura y obligarte a encender el aire acondicionado. Pero, lo que es conveniente es amoldarte, por ejemplo, subiendo las persianas, eso sí con las cortinas cerradas porque con las cortinas el sol no entra con la misma intensidad que sin cortinas.

 

Ahorra cocinando

No comemos igual en verano que en invierno. Las comidas de verano son más rápidas, menos pesadas, cualquier cosa que este fresquita nos agrada, por ejemplo, gazpacho andaluz, esalada de pasta, ensalada de arroz, etc. Un truco para ahorrar en la cocina en verano es cambiando algún que otro hábito en la cocina. Un ejemplo sería, si vamos a cocinar ensalada de pasta podemos cocer suficiente pasta para tener para un par de días para que nos dure durante una semana. Mediéndola en el frigorífico se mantiene igual de buena.

No cocinando todos los días dos veces al día, como lo hacemos en invierno, se nota en el ahorro de la luz. Podremos compensar la enorme subida que nuestra factura ha experimentado en el invierno.

 

Cuidado con el aire acondicionado

Hay que recordar que se recomienda mantener el aire acondicionado a una temperatura estable en torno a los 24-26 grados. Tenerlo a menos temperatura sólo conseguirá que nuestra factura de luz incremente.

Si no dispones de aire acondicionado, y estás pensando instalarlo, el lugar más adecuado para colocar el aire acondicionado es la parte donde menos incide el sol de la casa. En días calurosos enciende el equipo antes de que tu casa se caliente y mantén las ventanas cerradas.

 

Aislamiento de tu hogar

Un buen aislamiento de nuestro hogar hará que la temperatura del exterior no entre ni salga con la misma fuerza que sin tener el hogar instalado. Un ejemplo son las ventanas de doble cristal. Actúan como un aislante tanto térmico como acústico, idóneo para que en fresto del interior se mantenga en maximo tiempo posible.

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